

La historia de Matera y la de la espiritualidad cristiana han estado siempre muy entrelazadas. El patrimonio de sitios sacros presentes en la ciudad y alrededores, entre los que se cuentan las famosas iglesias rupestres, han convertido este lugar en algo único en el mundo.
La Catedral
La catedral de Matera se encuentra en una parte de la ciudad llamada Civita. Es una iglesia muy antigua: fue terminada en 1270, como se puede leer en la inscripción latina colocada en la puerta de su campanario.
Ha sido siempre llamada Santa Maria della Bruna en homenaje a la virgen “bruna” presente en un fresco del interior.
Construida en estilo románico de Apulia, encima de restos de criptas saqueadas y abandonadas, presenta reconstrucciones de tipo barroco, sobre todo en el interior.
La fachada, que da hacia el Sasso Barisano, se caracteriza por un rosetón que simboliza la Rueda de la Fortuna, vale decir los buenos y malos momentos de la vida de cada hombre. La Catedral de Matera tiene un interior en cruz latina y alberga inestimables obras de arte y elementos decorativos muy preciados. El fresco de la Madonna della Bruna, mencionado anteriormente, se remonta al siglo XIII. Son también muy bellos el coro lignario de 1453 y el pesebre de piedra que se puede admirar en la Capilla del Pesebre, realizado en 1534 por Altobello Persio.
La Iglesia de San Giovanni Battista
San Giovanni Battista fue la primera iglesia que se construyó extramuros, en el siglo XIII, sobre una pequeña iglesia preexistente. Fue llamada Santa Maria La Nova y se distingue por la ausencia de fachada, ya que la entrada se encuentra en el lado derecho. Externamente tiene todos los elementos típicos del estilo románico de Apulia, como el portal tallado. El interior, en cambio, es gótico con arcos longitudinales y bóvedas de crucero sobre nervios. La iglesia alberga una estatua en toba de San Giovanni del Cinquecento y una sugestiva y colorida Piedad lignaria realizada en 1888 por Pasquale Calabrese.
La Iglesia de San Francesco d'Assisi
Construida en 1248, surge sobre una antigua iglesia hipogea de los Santos Pietro y Paolo, cuya cripta todavía se puede visitar a través de un trampilla de acceso colocado en la tercera capilla del lado izquierdo.
En 1670 la iglesia fue reestructurada en estilo barroco, y es justamente en este periodo en el que es construida una bella fachada monumental, con estatuas de la Immaculada, San Francisco y San Antonio.
La Iglesia de Santa Chiara
Originalmente era un monasterio que fue convertido, sucesivamente, en hospital, sede conventual de las clarisas, vivienda y depósito de restos arqueológicos hallados a fines del siglo XIX por Domenico Ridola, apasionado de arqueología. Actualmente alberga la colección arqueológica Museo Arqueológico Nacional “Domenico Ridola”.
La Iglesia del Purgatorio
La Iglesia del Purgatorio, construida entre 1726 y 1747, tiene una impronta típicamente barroca. Presenta una cúpula formada por ocho secciones en las que están representadas ocho ilustraciones del mismo periodo.
En el altar mayor están las reliquias de los Santos Giovanni da Matera, San Callisto y San Prospero. La fachada representa el triunfo de la muerte y la fugacidad de la vida terrenal, mediante las simbologías de esqueletos y calaveras.
Santuario de la Madonna di Picciano
El Santuario se encuentra a 18 kilómetros de distancia de Matera y debe su nombre al cuadro de la Virgen de Picciano que se encuentra en el altar mayor de la iglesia. La estructura, que probablemente se remonta al año mil, perteneció inicialmente a los monjes caballeros de la orden de los Templares y luego de los Caballeros de Malta. Junto al santuario se ha construido, hacia 1966, un monasterio de Benedictinos Orvietenses. El núcleo principal del santuario es, probablemente, del siglo XII y está constituido por tres naves. Según la tradición, el Santuario de Picciano está estrechamente ligado a un pueblecito de los Abruzos llamado Picciano. Aquí una mujer sustrajo de la iglesia de Santa Maria del Soccorso, que se encuentra en ese pueblo, el cuadro de la Madonna di Picciano, llevándolo a Matera. Según otros estudios, el culto de la Virgen de Picciano habría sido introducido en los Abruzos por los pastores, que se desplazaban desde los cerros de esta región hasta las zonas de apacentamiento cercanas al Santuario.
Iglesia de San Vincenzo La Martella
La iglesia, dedicada a San Vicente de Paúl, se encuentra en el centro del poblado La Martella, a seis km de Matera. Proyectada por el arquitecto Ludovico Quaroni, conserva obras de gran valor artístico, como el crucifijo de Giorgio Quaroni, el presbiterio, el baptisterio y el ambón realizados por los hermanos Cascella.
Fiestas religiosas
El 2 de julio se festeja la fiesta de Maria Santisima della Bruna, una de las fiestas religiosas más antiguas del sur de Italia.
Fiesta de San Eustachio
Todos los años, el primer martes de septiembre se festeja el otro patrono de la ciudad de Matera, San Eustaquio. La leyenda cuenta que se trataba de un noble romano llamado Placido, que nació hacia el año 80 de nuestra era y que fue un general del ejército de Trajano. Durante una cacería vio un hermoso ciervo que tenía entre los cuernos una cruz luminosa y oyó una voz que le hablaba. Placido se convirtió y tomó el nombre de Eustaquio, que significa “que produce muchas buenas espigas”. A causa de su fe fue perseguido y matado junto a su familia.



