

Matera tiene una identidad fuerte y arraigada en la cultura campesina y rural. Tanto es así que los artesanos siguen trabajando, hoy como antaño, los materiales que ofrece el territorio: la madera, la toba, la paja, el cartón piedra, la arcilla. En los numerosos talleres de la ciudad se pueden comprar objetos que son símbolos de este arte secular.
La madera
La talladura y la manufactura de objetos en madera tienen raíces antiquísimas. En la Catedral se encuentran conservados ejemplos excepcionales de estos valiosos trabajos. Actualmente la producción está centrada en los muebles, pero también en los cubiertos y en las marcas para el pan que forman parte de la tradición popular. Efectivamente, antaño se usaban para reconocer el propio pan, que las amas de casa llevaban a cocer en los hornos comunes.
Cartón piedra
La manufactura del cartón piedra es antiquísima. La máxima expresión de esta técnica se puede observar todos los años en la realización del Carro Triunfal de la Festa della Bruna, un gran carro en cartón piedra que, todos los años durante la fiesta, en la tradicional absolución, es destruido por parte de la población y cada año reconstruido por hábiles artesanos. También están hechos en cartón piedra los típicos pesebres populares y otros pequeños objetos de artesanía.
La toba
Es la piedra que representa e identifica la ciudad de Matera.
Para trabajar la toba se requieren capacidades técnicas especiales, porque es un material no uniforme y con cualidades variables, incluso en una misma cantera. Lo saben bien los artesanos locales que todavía la usan para la reestructuración de las casas de los Sassi.
Son numerosos los escultores que han encontrado en Matera y en la toba su propia calidad expresiva.
Cerámica y terracota
Otra materia prima típica de Matera es la terracota con la que se realizan los “cuccù”, silbados con forma de gallo, símbolo de fertilidad. Actualmente los silbatos tienen formas más imaginativas y cada artesano les da su toque personal.
También se hace en terracota la “Pupa”, una muñeca también llamada “pacchiana” (chabacana), por sus colores chillones. La Pupa se inspira en las vestimentas tradicionales albanesas de los pueblos de las zonas internas de Basilicata porque, como cuenta la tradición, las mujeres no tenían muchas posibilidades económicas y cuando salían de sus casas se ponían toda las ropas nuevas al mismo tiempo, sin preocuparse de combinarlas.
El hierro forjado
Desde siempre los artesanos locales funden y plasman el hierro para hacer pantallas y otros componentes metálicos de las chimeneas, barandillas y verjas adornadas con motivos floreales de un gusto barroco.
El bordado
Encajes y centros de mesa de gran valor todavía se pueden encontrar fácilmente. El bordado forma parte de las tradiciones de Matera y de la región. Son muy famosas las ropas tradicionales de las comunidades albanesas, mientras que los trabajos más clásicos están destinados al ajuar de las esposas.



