

Genuinidad y exquisitez son cualidades indiscutibles de la cocina de Matera, que desde tiempo inmemorial ofrece a los visitantes los platos de la antigua tradición rural, buenos en todas las estaciones. Una cocina que se podría definir como el arte de la sencillez, con sabores fuertes como la pimienta negra y al ají picante y con un condimento difícil de encontrar: la hospitalidad.
Sencillez y exquisitez en la mesa
Famoso y apreciado es el Pan de Matera, hecho con una mezcla de sémolas de trigo duro y trabajado siguiendo un método que ya se usaba en el siglo XVI. Cocido en hornos a leña, el pan adquiere su sabor y su aspecto típico, caracterizado por su singular forma de cuerno, y se conserva fragante durante varios días. El Pan de Matera está protegido actualmente por la certificación IGP que le reconoce la Comunidad Europea.
Para acompañar al pan está el aceite extra virgen de oliva, orgullo de la agricultura local, producido en los campos de Matera.
También producto de la cultura rural son los numerosos tipos de queso: mozzarella, burrata, ricota y los estacionados como el caciocavallo y el de oveja.
Legumbres – Las legumbres, la famosa “carne de los pobres”, forman parte de la tradición local. Garbanzos, frijoles, almortas y habas se preparan de maneras diferentes, solos o en sopas o con la pasta.
Pasta- Se dice que la pasta es originaria de Basilicata. Son típicos de Matera los “cavatelli” aliñados con tomates pequeños, rúcula y queso “cacio”, o también con setas o salsa con carne.
Carne – Uno de los platos más famosos es el “cutturidd”, carne de oveja o de cordero cocinada durante muchas horas en una olla de terracota con verdura y aromas.
Dulces – Los dulces de la tradición tienen nombres característicos, como strazzate, schiumette, friselle. Se acompañan con una copa de rosolí local.
Vonos – Desde 2005 hay seis vinos de Materas que pueden exhibir las Denominación de Origen Calificada; son tres tintos y tres blancos: Matera Tinto, Matera Primitivo, Matera Moro, Matera Greco, Matera Blanco, Matera Espumante. Este último sigue un proceso de fermentación natural en botella, un método único en su tipo en el sur de Italia.



